El ejercicio físico en las personas diabéticas

El ejercicio físico junto a una dieta y la insulina son los pilares básicos del tratamiento de la diabetes.

La actividad física es útil y necesaria para todas las personas, pero sobre todo para el niño y el adolescente diabético.

Los beneficios del ejercicio físico son:

  1. Disminuye los niveles de glucemia durante y después del ejercicio.
  2. Disminuye los requerimientos de insulina al mejorar la sensibilidad.
  3. Aumenta el gasto calórico.
  4. Mejora el perfil lipídico.
  5. Disminuye los factores de riesgo cardiovascular.
  6. Mejora la sensación de bienestar.
  7. Puede favorecer la integración social.

Durante la práctica del ejercicio se produce un aumento del consumo del combustible por parte del músculo. En los primeros 30 minutos el músculo consume la glucosa de sus depósitos de glucógeno (glucosa almacenada). Una vez pasados los 30 minutos y agotados dichos depósitos, pasa a consumir glucosa de la sangre. A continuación se establece un suministro continuo desde el hígado, que también produce glucosa, hasta la sangre y de la sangre al músculo. Si el ejercicio se prolonga (de 60 a 90 minutos), se obtiene combustible de las grasas almacenadas en el organismo.

Frente a un ejercicio prolongado el organismo disminuye la secreción de insulina. Dicho fenómeno facilita la producción hepática de glucosa; es decir, el aporte de glucosa del hígado a la sangre y la utilización de este azúcar por el músculo. Las personas con diabetes también tienen que adaptarse reduciendo la dosis de insulina para conseguir el mismo efecto.

En los niños y adolescentes diabéticos que no tengan suficiente insulina esta alteración se iniciará mucho antes, apareciendo hiperglucemia.

Antes de realizar el ejercicio hay que tener una serie de precauciones:

  1. Es necesario valorar como está la glucemia antes de iniciar el ejercicio.
  2. Plantearse el tipo de ejercicio a realizar, la insulina y la alimentación previa.
  3. Hay que poner la insulina previa al ejercicio fuera del área que va a ser activada durante este. Por ejemplo en los brazos si se va a correr o el abdomen si es natación.
  4. El ejercicio permite que la glucemia descienda, cuando se practica, repercutiendo hasta 12-24 horas después de haberlo realizado.
  5. Además de tomar precauciones hay que saber que no todo son beneficios, sino que también tiene efectos adversos sobre el control metabólico. Estos son:
  6. Posibilidad de aparición de hipoglucemia precoz y/o tardía hasta 24 horas después de practicarlo.
  7. Hiperglucemia inducida por el ejercicio: en el niño diabético la respuesta al ejercicio intenso e inhabitual es anormal y puede producir hiperglucemia.
  8. Hiperglucemia y cetosis, especialmente en niños con déficit de insulina o mal controlados.